sábado, 25 de agosto de 2012

Cecilia


Foto © 2012 EFE
Ay, mi Cecilia: no te me angusties así, anda.  Tómate el zumito que está muy rico.  No, no quiero verte ahí, en esa cama, dominada por la angustia.  Total, es una bobería –como decimos allá en el Caribe—así que no deberías tomarlo tan a pecho, que a tu edad…  Tampoco es que voy a restregarte que vas por el octavo piso de la vida como lo han cotilleado los medios (acá entre nos, mi madre y mi madrina andan cerquita de tus años y se ven tan divinas como tú, así que ni caso hagas).  Venga, va, mucho ánimo: lo que quiero es que descanses, que ya suficiente has tenido con todo este jaleo.

¿Que no te acuerdas?  Claro, como te has tomado un calmante que te dio el doctor, andas de lo más atolondrada.  El asunto ese que...  A ver cómo te lo digo…  Que ya, que ya te acuerdas.  Ay, hija mía...  No, ahora no me salgas otra vez con que quieres irte de Borja toda cabizbaja porque has metido la pata—  No-no-no, que no quiero decir eso, mujer, caray, que estás de un sensible que no veas.  Pero es que tienes que entender: son otros tiempos y eso de convertirse en celebridad de la noche a la mañana te ha traído por los pelos casi hasta la locura.  Sí-sí, lo entiendo perfectamente, pero qué te digo yo: la gente se ha vuelto loca por ese minúsculo y casi imperceptible retoque al Ecce Homo

Ya, ya.  No me llores otra vez.  Ya, vamos, el zumito.  Come un poco que te va a sentar bien.  Calma, mujer.  Sí, es culpa mía, lo siento; ya ni te lo menciono, que luego te sube la tensión otra vez.  Pero claro, mujer, si no estás para esos trotes.  No, yo sé, probablemente ni quieras escuchar mi consejo a estas alturas pero…  Vamos, Chechi, que un poco te lo has buscao.  Perdóname que te lo diga, querida, pero es que debiste pensarlo un poco.  Sí, el cura ya lo sabía; ya lo dijo tu hermana Esperanza, pero vamos, ¿qué te dio con meterte con la cabeza?  Bueno, sí, la pintura estaba carcomida por el salitre y tú tomaste la foto, el pincel, los colores y en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…  Ay Dios.  ¡Que se te fue la mano, hija!

Pues claro que están exagerando, mujer.  Que no, que no había que armar tanta alharaca por unos trazos que no te dejaron terminar.  Pero es que, Chechi, a ver, ¿a quién se le ocurre irse de vacaciones así no más y dejar la pintura a medias?  Ay Dios, no llorarás de nuevo, por favor.  Mira, mira que te han traído flores las “fans”.  ¿No están bonitas?  Anda, que las pongo en agua.  Ya.  No llores.  Bueno, sí, llora ya, pero solo un poco.  Que se te pasa el efecto de la píldora, cariño.  Vamos, acomódate acá en el butacón.  ¿Te pongo la tele?  No, pero qué tonto soy, no estás para telediarios, que ya te han batido como en lavadora.  ¿Que qué nuevo dicen?  Bueno, pues que te han convertido en sainete, cariño, que te han despedazao esos periodistas insolentes y hasta andan formulando teorías del por qué sí, por qué no.   Perdón, que sé que no te gustan los tacos, pero son todos unos hijos de puta.  Ahora sabemos lo que sufre La Pantoja, pobrecilla.

Anda, a dormir un poco.  Olvídate del tema, ya acabará.  Aquí en Borja te queremos mucho, aunque seas un poco, vamos, cabezota.  No, si no lo digo en mala onda, cariño.  Creo que aprendiste la lección.  Anda, ya.  A soñar.  Es más, te pongo una peli fenomenal, la de “E. T.” que es buenísima.  Mira, ahí está.  Así te entretienes y no piensas en nada.  Vamos, que estarás mejor cuando descanses.  Ya verás que todo se acaba en par de días.

Por cierto, ¿dónde has dejao los colores y los pinceles?  No, es que…  Bueno, te lo digo sin rodeos: que el párroco me ha encargao que te los pida.  No-no-no, no es por nada, que es por tu seguridad, mujer.  Que hay mucho cabroncete inventando historias y, como quiera que sea, se trata de ti, que no eres famosa.  Entonces, que si los coge alguien que no debe, se los apropia y sabe Dios el mono que hace con ellos

¿Qué?  ¿He dicho mono?  Por Dios, Ceci, ya basta de rezongar.  A ver la peli, cariño, que está muy buena.  Mira qué bonito el E. T., ¿no te hace ilusión?  Venga, que me asomo a la ventana a ver qué será ese tumulto...


Foto © 2012 Twitter/#eccemono